lunes, 28 de enero de 2013

Primera salida del torneo (Fierro nos hace cuatro. El Tigre está de vacaciones)

1. Miro dos abusos, uno tras otro. Primero, el Barça se aprovecha del Osasuna y le propina un contundente 5-1, con un póker de Messi. Luego, el Colo Colo inicia su accionar en la liga vecina y cae de manera horrible en Calama: Cobreloa le pone 5-2. Sin muchas ganas porque sé no encontraré un relato a gusto, buscó en la red alguna emisora sucrense. Pillo una de esas emisoras comunitarias que han proliferado con el actual gobierno, Radio Encuentro, donde el equipo que relata es femenino: la relatora con voz neutra, una comentarista con acento gaucho forzado y otra con acento oriental. Eso sí, una transmisión bastante monótona y provocadora del sueño.
2. El Chango Villegas parece escuchar (o leer) algún reclamo vertido desde aca y nos hace caso: Daniel Vaca; Diego Bejarano, Marcos Barrera, Luis Méndez y Jair Torrico; Nelvin Soliz, Daniel Chávez, Marcos Paz y Alejandro Chumacero; Pablo Escobar (capitán) y Harold Reina. El árbitro es Guery Vargas, asistido por Bruno Martínez y Galo Uchurinca.
3. Llego al relato sobre el instante en que se ejecuta el primero penal. Después de ver las imágenes televisivas, Vargas cobró bien. Hasta ese minuto —pasada poco más de la media hora— el Tigre aguantó la iniciativa de la U y, según los comentarios de entretiempo, hizo poco, casi nada.
4. Minuto 35, gol de Universitario. Juan Eduardo Fierro remata con fuerza a la derecha de Vaca, que intuye pero no alcanza.
5. Minuto 55, gol de Universitario. Centro desde la izquiera y Fierro la desvía con el parietal derecho, mandándola al fondo ante un estático y, digamos, sorprendido Vaca.
6. Minuto 69, gol de Universitario. Soberbio trallazo de Fierro desde fuera del área, se cuela recto al ángulo del pórtico de Vaca.
7. Minuto 79, gol de Universitario. Vaca traba a Ronald Gallegos (debió irse expulsado, pero el réferi orureño le disculpó), nuevo penal y esta vez Fierro le cambia el palo. Para cerrar una jornada execrable, Chumacero ve la roja.
8. No tiene toda la culpa, pero es cierto que el Chango debió ser más cauto el jueves pasado, cuando dijo lo suyo acerca de realidades futbolísticas. Ese arranque de soberbia momentánea le pasó factura este domingo por la tarde, en la que optó por hacer una tardía autocrítica. Han pasado tres partidos en este torneo: de nueve posibles sólo tenemos un punto, mas esto recién comienza y se debe corregir sobre la marcha, apuntando a recuperar posiciones (estamos penúltimos) y sobre todo mejorar el desempeño tanto individual como colectivo, a poco más de 16 días del debut copero, más importante que la Liga local. El jueves recibimos a Nacional Potosí; debemos ganar a los ranchoguitarra.

FOTOS: LA PRENSA.

lunes, 21 de enero de 2013

El reestreno del Siles (Los santos se encierran atrás y nosotros no sabemos hacer goles)

1. Jornada en casa, con encierro forzado por dolencias. Algunas molestias estomacales y al parecer una recaída en gripes me tienen a mal traer. Obligado por esas odiosas circunstancias, incluso me quedo a trabajar desde casa sin ir a la oficina. El clima frío, incluso lluvioso, me amilana y defino seguir el partido por radio, a sabiendas que no hay aún transmisión televisiva.
2. El Chango Villegas hace un par de variantes por retorno y lesiones: Daniel Vaca; Diego Bejarano, Marcos Barrera, Luis Méndez y Jair Torrico; Nelvin Soliz, Daniel Chávez, Alejandro Chumacero y Pablo Escobar (capitán); Luis Melgar y Harold Reina. Terna arbitral cruceña: Joaquín Antequera, Efraín Castro y Guerrero.
3. Se cierra el primero cuarto de hora y la transmisión de La Red Deportiva nos da cuenta de un partido disputado en el cual el Tigre hace el trabajo de buscar el pórtico defendido por Carlos Barahona, mientras los alineados por Marcos Ferrufino se dedican a cuidar su área y evitar así la apertura del tanteador —como corresponde—. Se estima en 15 mil personas los asistentes al templo miraflorino, reabierto por la fuerza y a insistencias de los presidentes de los clubes grandes paceños.


4. Durante el segundo cuarto de hora del partido seguimos sin encontrar la puerta al gol, mientras los rivales siguen con lo suyo y por momentos se crecen, incluso con ciertos atisbos de peligro para la portería de Vaca. Hay juego brusco y aun malintencionado por lo que apunta el relato, aunque el réferi cruceño no muestra siquiera cartones de amonestación.
5. Tercer cuarto de hora y algo más de lo mismo, aunque según la cronología de los transmisores radiales, el Tigre llega unas cuatro veces y Barahona se luce al impedir que sus redes sean infladas. Nuestro conflicto de llegar y no embocar sigue persiguiéndonos. La cancha está blanda y todavía no reúne las condiciones óptimas; ojalá esta premura de los clubes no acabe por pasar factura más adelante.
6. Minuto 46, Mauricio Saucedo ingresa por Melgar. A ver si le da resultados el cambio a Villegas. Juan Pablo Fernández por Carlos Tordoya en la visita. Marcos Ferrufino expulsado por salir tarde al reinicio de acciones: 20 minutos de entretiempo. Se completa una hora de juego y el marcador sigue en blanco, aunque Reina logra meterla al fondo pero tocó antes con la mano. Sobre los 60 minutos, Chávez es trabado dentro del área y el árbitro cruceño decide no pitar un presunto claro penal.
7. Minuto 64, Isaías Dury por Cristian Ruiz. La última media hora, mientras voy despachando un par de notas a la oficina, me termina de cansar. Escucho hasta el desenlace sin apertura, registro en la mente los cambios (Rodrigo Ramallo sustituye al lesionado Saucedo, Ernesto Cristaldo reemplaza a Chávez) y me apena mucho porque nos quedamos en el penúltimo lugar. El Chango dice “no hay que dramatizar”, pero al parecer no toma en cuenta que si no le hacemos goles a estos equipos menores —sin ofender—, será complejo hacer respetar nuestra localía en la Copa Libertadores, para la que nos quedan poco más de tres semanas. Estamos del lado del Tigre y tenemos paciencia, pero nada es eterno. Por cierto, ¿por qué no juega Marcos Paz en vez de Saucedo?

 
FOTOS: Andrés Rojas/LA RAZÓN.

lunes, 14 de enero de 2013

Comienza la defensa del Tri en casita (Oriente nos devuelve la humildad)


1. Me alisto temprano para el estreno oficia de la gestión 2013 y la Tigre de Oro respectiva. Concerto con mi cuñado, quien pasa a buscarme cerca de las 09:30 y nos vamos, con un desvío forzado, hacia Achumani. Llegamos al Complejo cuando ya están jugando —la nueva camiseta no gusta a los que tengo alrededor, mas a mí me recuerda, salvo por el odioso detallito de las líneas blancas, a las antiguas poleras con que se jugaba en los 70, 80 y primeros años de los 90 del siglo pasado. Nos acomodamos donde se puede (justo detrás del arco norte, que defienden los visitantes) y seguimos las circunstancias.
2. El Chango Villegas pone (casi) una alineación del año pasado: Daniel Vaca; Enrique Parada, Diego Bejarano, Marcos Barrera y Jair Torrico; Nelvin Soliz, Wálter Veizaga, Alejandro Chumacero y Mauricio Saucedo; Pablo Escobar (capitán); Harold Reina. Terna arbitral beniana: Alejandro Mancilla, Robert Villarroel y Paul Uramenano.
3. Antes que nos acomodemos, ya Torrico debió ser reemplazado por una lesión, en el minuto 10. Daniel Chávez ocupa el carril izquierdo en nuestra zaga. Vemos a un Tigre lento y carente de ideas, mientras los del ex xeneize Roberto Pompei ponen unas líneas raras pero óptimas: 1-4-2-2-1-1. Cuatro defensas en el fondo; dos de contención más adelante; un par de falsos carrileros en los bordes, que detienen la proyección de los nuestros; y dos delanteros que más estorban en lo que sería el extremo ofensivo.


4. Minuto 27, gol de Oriente Petrolero. Ronald García avanza un poco delante del círculo central, ve a Daniel Vaca —como es usual— bastante adelantado y saca un trallazo de más de 30 metros que se cuela por encima de nuestro arquero, por entonces con una llamativa polera verde fosforescente.
5. El Tigre busca la paridad, pero sin norte claro y —una vez más, como pasó ya durante la mayoría de juegos del pasado año— pareciera con uno menos, porque Saucedo aporta (casi) nada. ¿Hasta cuándo se le seguirá dando la oportunidad para mostrarse? Más práctico, desde mi óptica de hincha, me parece negociar en buenos términos su transferencia a otro club y listo. Tan bajo fue su rendimiento, que Villegas lo cambió al reiniciarse las acciones: ingresó Ernesto Teto Cristaldo en lugar del cruceño.
6. Minuto 63, gol de Oriente Petrolero. Parada pierde el balón con Marvin Bejarano, el mediocampista se proyecta y manda un centro rasante que Danilo Carando empuja solo ante el arco desguarnecido. Vaca, ahora con la habitual camiseta gris, se lanzó a interceptar el pase sin conseguirlo.
7. Sigue la lucha por obtener ahora cuando menos el descuento, pero asimismo no hay un orden y para rematar la mala fortuna, Carlos Pollo Arias está en racha: remates que le van directo al cuerpo, tiros que se estrellan en los palos o intervenciones donde llega con lo justo para impedir que la pelota se anide en el fondo de las redes. Oriente optó por jugar al contragolpe y no es novedad que al Tigre le hace mucho mal que lo ataquen de esa manera. En el minuto 73, Luis Melgar sustituye a Veizaga. Falta un cuarto de hora cuando le digo a mi cuñado que debemos festejar si lo empatamos.
8. GOOOOL DEL TIGRE. El Choco Chumacero, como siempre empeñoso, recibe un pase retrasado de Melgar y manda un misil desde fuera del área, que engaña al Pollo. Minuto 80.
9. No bastaron los esfuerzos de la recta final. Villegas asegura que fuimos superiores y no me la creo del todo, porque debía reflejarse en el resultado. ¿Un mes sin jugar y se olvidan de todo lo que saben? Resulta curioso y aun muestra de la profesionalidad de los futbolistas en el país. El Pájaro no hizo casi nada, ídem Reina y otros casi fundamentales para la obtención del Tri hace cuatro semanas. Lo bueno: esto recién comienza y hay tiempo para corregirlo, aunque asimismo hay bastante por arreglar. No es el primero torneo que partimos con derrota, pero molesta sea en nuestra casa. Y lo último: en vez de seguir con festejos extemporáneos como organizar  una kermesse y un presunto concurso de belleza, sería muy bueno que los dirigentes tomen conciencia que ya estamos peleando otro campeonato y el más serio se viene dentro de un mes. A ver si toman nota.


FOTOS: Freddy Barragán – La Prensa, Radiodeportes.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Una fiesta por el TRICAMPEONATO (Hermoso marco humano para la celebración. El partido era lo de menos)


1. Seguimos en la semana de festejos iniciada el anterior domingo 9 tras el pitazo final en Potosí. Hubo reconocimientos en El Alto y el municipio paceño les dio a los gladiadores del Tricampeonato la Medalla Pedro Domingo Murillo en el Grado Honor Cívico, la mayor distinción que otorga. Y este domingo 16 la fiesta se cerraba con un festejo triple: vuelta olímpica con trofeos, partido con los rivales de siempre —para la mera estadística— y celebración popular con caravana que concluía en El Prado.
2. Eduardo Villegas hace un enroque obligado: Daniel Vaca; Enrique Parada, Luis Méndez,  Marcos Barrera y Jair Torrico; Nelvin Soliz, Alejandro Chumacero, Sacha Lima y Wálter Veizaga; Pablo Escobar (capitán); Harold Reina. Los tres que mandan con reglamento en mano: Alejandro Mancilla, Robert Villarroel y Paul Uramenano.
3. Aunque ya estaba medio resignado a no ir al templo miraflorino porque la demanda por entradas hacía impensable conseguirlas —mi hermano, ante la imposibilidad, optó por irse al Complejo para hacerse firmar su bandera del Tigre Tricampeón—, mi cuñado, mi hermana y mi sobrina me dan la sorpresa y gran alegría luego que recogemos las poleras con la leyenda “The Strongest El único Tri Campeón” invitándome para ir con ellos a butacas. Con esto se cierra el año y mi recorrido por casi todos los sectores del Siles, con excepción de la curva con asientos rojos.


4. Compramos comida (yo cuido mi cábala de pollo, ensalada rusa y fideos, aunque el juego del partido me interesa un sorete. Me huele a empate desde el pasado martes y, curiosidad digna de mención, cuando lo publicito en mi Facebook no aparece ningún celestino para retar una apuesta; así anda la fe en su equipo, ji ji ji) y entramos cerca de las 14:45 a nuestros sitios, más bien numerados y con taquillas. Mientras realizan el trabajo precompetitivo nuestros arqueros y casi toda la plantilla rival, se larga a llover y la zona de butacas, segmento techado en el sector de Preferencia, es invadida por gente sin taquillas que después los policías y los dueños reales luchan por remover.
5. El partido me interesa tan poco que ni siquiera saco mi cuaderno. Me alegro con el ingreso del equipo cerca de las 15:40 para darse un poco de algazara energizante y luzco orgulloso la misma polera negra de mangas amarillas con que ingresaron al campo. La terna arbitral, con unas casacas rojas que parecen sacadas de un baúl de los ’70, mira como espectadora de lujo el inicio de los trifestejos. El Choco Chumacero se quita la polera negra y la regala en el sector de Recta General, ocasionando una pequeña avalancha.
6. Partimos en el sector sur, ellos en el norte. El estudio previo deja lugar a varios resbalones. Los de Tembladerani, como si no hubieran estado en la cancha minutos antes, ingresan con zapatos que parecen tener jaboncillo en la planta y se dan lindas caídas; incluso Ever Cantero pierde una inmejorable para abrir el marcador, mientras mi hermana, que es hincha celeste, reniega por la que fue una de sus constantes del año: no saber definir.
7. GOOOOL DEL TIGRE. El Choco se escapa por izquierda ante una mala marca de Christian Vargas, encara y centra. Gabriel Valverde intenta despejar dos veces (en la primera se cae) y acaba pasándosela al Pájaro Escobar, quien agradece y saca un zurdazo cruzado desde la medialuna que Rommel Quiñónez alcanza a tocar pero no puede impedir se le cuele a su izquierda. Minuto 21 y la fiesta es completa, mientras retumba el grito: “Tricampeón… Tricampeón… Tricampeón”.
8. Me llama la atención que no estén los trapos de la ‘Facción Radikal’ (sic) y otras barras usuales en la Curva Norte. Hay uno largo que reza: ‘Los de la vieja escuela’. En la bandeja alta del sector se ve a un grupo numeroso de hinchas aurinegros. Y es que los otros, como le dije medio en broma a un amigo hincha de los de Tembladerani, hoy no existen. Son meros paracaidistas en una fiesta privada.
9. Minuto 51, gol de Bolívar. Lima pierde la coqueta en media cancha, Cantero se la pasa en profundidad a Jhasmani Campos (impresentable como casi todo el año) y el cruceño manda un remate desde fuera del área que le dobla las manos a Vaca.
10. También apareció lo feo: primero, un estúpido de la Norte que manda un petardo cerca de Vaca antes que se reinicien las acciones; el árbitro estuvo a punto de suspender el partido y, con el antecedente hace unos días en la Copa Sudamericana, no hubiera sorprendido a nadie. Luego, después del empate, las expulsiones: minuto 67, Leonel Justiniano fue echado por doble amarilla —golpeó toda la tarde, incluso pudo irse antes—; minuto 69, Méndez toca la pelota con la mano y ve la segunda amarilla; y minuto 83, alevosa y cobarde patada desde atrás de Valverde al Choco Chumacero, que hace al réferi mostrarle la roja directa e incluso al DT Miguel Ángel Portugal retar al zaguero por su desleal actitud con el colega. Y para la estadística, porque no puede decirse sean cosas feas, las sustituciones: minuto 70, Delio Ojeda ingresó por Reina, para cubrir el hueco dejado por Méndez; minuto 80, Daniel Chávez reemplaza a Lima; y minuto 90, Ernesto Teto Cristaldo sustituye al Pájaro Escobar, quien deja el cinto a Chumacero. En la vereda opuesta: minuto 46, Lorgio Álvarez por Vargas; minuto 63, Rudy Cardozo por Damián Lizio (un cambio estúpido, si se me permite, porque el argentino era el único que movía los hilos de los celestes); y minuto 66, Gerardo Yecerotte por Campos.
11. Luego del pitazo último, se armaron las tarimas y se entregaron de manera oficial los tres trofeos —uno de ellos especial por el Tricampeonato, primero en la historia liguera— y las medallas. Los pocos hinchas rivales abandonaron pronto la Norte, despedidos con el ya clásico y divertido cantito: “Chau cholis… chau cholis… chau cholis”. Lo entoné al salir cuando pasaba por delante de los policías, pero creo no entendieron la alusión. En la puerta 4, por la que se accede a los camarines, se alistaba el camión en que irían los jugadores al festejo en el núcleo paceño. El Prado aguardaba ya con un escenario montado por los de Auténtica para su cerveza Judas. Imagino deben seguir libando. Mi hermano y su novia se quedaron por ahí para sumarse a la corcova del Tricampeonato, mientras los demás nos íbamos a casita. Hermoso cierre de año y mejor regalo navideño. Ahora empecemos a soñar con un Tetra… ¿por qué no???


FOTOS: FREDDY BARRAGÁN/LAPRENSA.COM.BO.